Los médicos no preguntan sobre los planes para el final de la vida, halla un estudio

Los expedientes de muchos pacientes no reflejan sus deseos finales, afirman investigadores canadienses

LUNES, 1 de abril (HealthDay News) -- Hay una falta de comunicación entre médicos y sus pacientes mayores sobre los planes para el final de la vida, revela un nuevo estudio canadiense.

Los expedientes médicos documentaban esos planes en apenas el 30 por ciento de las personas que contaban con ellos, hallaron los investigadores.

"Estos pacientes mayores enfermos en las salas de los hospitales de agudos han pensado sobre el tipo de trabamiento que desean o no para sus últimos días, los han discutido con sus familias, y pueden claramente articular una preferencia", señaló el investigador líder, el Dr. Daren Heyland, director científico de la Unidad de Evaluación Clínica del Hospital General de Kingston, en Ontario.

Sin embargo, hay poca conversación significativa con algún miembro del equipo de atención de salud, y también una documentación inadecuada, añadió Heyland.

"Como consecuencia, las preferencias de tratamientos al final de la vida expresadas solo concurrieron con las indicaciones en el expediente el 30 por ciento de las veces. La mayor parte de las discrepancias era porque el paciente pedía que se le mantuviera cómodo, y el expediente médico indicaba que deseaban una reanimación completa", apuntó.

Esta falta de participación de los profesionales de atención de la salud en conversaciones sobre el final de la vida con sus pacientes no solo es un problema en Canadá, sino también en Estados Unidos, comentó un experto.

"Me gustaría poder decir que me sorprende", comentó el Dr. R. Sean Morrison, presidente de la Academia Americana de Medicina de Hospicio y Paliativa (American Academy of Hospice and Palliative Medicine) y director del Centro Nacional de Investigación en Atención Paliativa.

"Esto ha sido un problema recurrente en la atención de salud durante muchos años", añadió Morrison.

El informe aparece en la edición en línea del 1 de abril de la revista JAMA Internal Medicine.

El significado de la diferencia entre el expediente médico y las preferencias expresadas por la familia es crucial, aseguró Heyland.

"Probablemente los pacientes experimenten una intensificación de la atención al final de la vida", comentó. "Esos tratamientos agresivos no deseados llevarán a un empeoramiento de la calidad de vida en los últimos días, una peor calidad de la muerte, y por supuesto, un desperdicio de nuestros recursos de atención de salud, que son finitos".

Para averiguar qué tan bien se comunicaban los deseos de los pacientes, el equipo de Heyland pidió a 278 pacientes en riesgo de morir en un plazo de seis meses y a 225 familiares que completaran cuestionarios acerca de las decisiones del final de la vida.

Entre esos pacientes, más del 76 por ciento habían pensado sobre su atención al final de la vida. De éstos, casi el 12 por ciento deseaban atención para prolongar la vida, el 48 por ciento tenía un plan anticipado de atención, y el 73 por ciento había nombrado a una persona que podía tomar decisiones en su nombre sobre la atención de salud, hallaron los investigadores.

Entre los pacientes que hicieron planes con sus proveedores de atención de salud, el 30 por ciento habían consultado con el médico de la familia, mientras que el 55 por ciento habían expresado sus deseos a un miembro del equipo de atención de salud.

Pero esos deseos o las decisiones tomadas en familia solo aparecían en el 30 por ciento de los expedientes médicos de los pacientes, hallaron los investigadores.

Según Morrison, hay tres motivos claves por los que los médicos y los pacientes no dialogan sobre la atención al final de la vida. En primer lugar, los médicos no han sido entrenados sobre cómo hablar con los pacientes sobre la atención del final de la vida. En segundo lugar, no es una parte rutinaria de la atención. Y en tercer lugar, en algunos casos, los médicos prefieren seguir los procedimientos que tener las conversaciones, señaló.

Para superar este problema, los pacientes deben hablar con el médico y los médicos deben preguntarle al paciente, aconsejó Heyland.

"Iniciamos una campaña llamada 'Speak Up' (exprésese) dirigida al público, y una campaña llamada 'Just Ask' (simplemente pregunte) dirigida a los profesionales de la atención de la salud", anotó.

Morrison cree que es responsabilidad de los médicos hablar sobre la atención al final de la vida, no de los pacientes.

"Los pacientes deben sentirse cómodos sacando el tema, pero creo que es una responsabilidad onerosa para que los pacientes y las familias carguen con ella", advirtió. "El médico debe plantearlo. La persona no debe estar en la posición de tener que decir que quiere hablar sobre lo que desea. El médico debe preguntar al paciente qué desea".

Más información

Para más información sobre la atención al final de la vida, visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. (http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/endoflifeissues.html )

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2013, HealthDay

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FUENTES: Daren Heyland, M.D., scientific director, clinical evaluation research unit, Kingston General Hospital, Ontario, Canada; R. Sean Morrison, M.D., president, American Academy of Hospice and Palliative Medicine, director, National Palliative Care Research Center, and professor and vice chair, research, Brookdale department of geriatrics and palliative medicine, Mount Sinai School of Medicine, New York City; April 1, 2013, JAMA Internal Medicine, online